Categoría
Pantalones
Pantalones de mujer cortados a mano en Bogotá: palazzo, pitillo, paño y falda pantalón.
23 piezas
El pantalón es la prenda que más se usa y la que menos perdona. Uno malo se nota a los dos pasos; uno bien cortado sostiene la figura y aguanta años de uso.
El palazzo negro
Es la pieza más buscada de la casa, y no por casualidad. El pantalón palazzo negro tiene bota campana, bolsillos laterales de verdad —que sirven, no de adorno— y talle a la cintura, que es lo que hace que alargue la pierna en vez de cortarla. Cae limpio porque la tela tiene peso: los palazzos que se arrugan son los que se cortan en tela liviana para ahorrar.
Cómo llevarlo
Con un body ajustado y sandalia de tacón se vuelve atuendo de noche sin esfuerzo. Con camisa blanca por dentro y mocasín, resuelve una oficina. Con blazer del mismo negro, es un traje. Y si el evento es de día, basta un top corto y una chaqueta de paño encima. La regla es simple: como el pantalón tiene volumen, arriba conviene ir ajustada.
Las otras siluetas
Además del palazzo está el pitillo, de bota lisa, que es el que mejor se lleva bajo abrigo; el pantalón de paño para el frío de la sabana, con estampados propios en gris, azul y café; y la falda pantalón, que resuelve la duda entre falda y pantalón sin renunciar a ninguna de las dos.
Los precios arrancan cerca de los cuatrocientos ochenta mil pesos en la línea Namí, que es la puerta de entrada de la casa, y llegan a un millón y medio en las piezas de paño.
Telas y cuidado
El paño y el cáñamo se lavan en seco; los de algodón, a mano y en agua fría. Ninguno va a la secadora: el calor es lo que deforma la caída, que es justamente lo que estás pagando.
Tallas y arreglos
El largo se ajusta sin costo en la tienda de Bogotá cuando compras allí. Si compras en línea y el largo no te queda, escríbenos: casi siempre se puede resolver.















